Tasas instantáneas de cambio
Cambio un cartucho azul de mi pluma por uno rojo y dibujo una línea horizontal hasta obtener el tono rojo puro.
En cálculo diferencial, la derivada o punto tangente se denomina la tasa instantánea de cambio.
La línea es un “instrumento” para medir el tiempo, pero un instrumento fallido: no mide, sino que muestra.
Cambiar el cartucho es abrir una vena. Dibujar el trazo es dejar que la sangre se mezcle con el pigmento anterior.
Llegar al rojo puro es “llegar al pulso”.
La mezcla de colores es una derivada visual: un fenómeno infinitesimal, continua, sin rupturas.