La puerta como propuesta habitable
Me infiltré en la institución artística para desempeñar el papel de portero. El proyecto propone la puerta como espacio arquitectónico habitable: un umbral donde el cuerpo permanece suspendido entre interior y exterior. El portero aparece aquí como una figura liminar dedicada a observar flujos, velocidades, esperas y fricciones cotidianas.La desaparición progresiva de estas figuras revela también la desaparición contemporánea de los espacios de transición. La puerta se convierte entonces en campo: un intento de habitar el espacio reversible que Duchamp ensaya en 11 Rue Larrey.
“El campo describe un espacio de propagación, de efectos.”
— Sanford Kwinter, 1986